Lime Madrid. Juan Carlos Rico. Reflexiones personales

Aprovechando que en esta semana no tenemos sesión de trabajo, me parecía importante comunicar una serie de pensamientos de la organización de los proyectos del LIME, de la relación que mantienen entre ellos que afortunadamente demuestran una coherencia que va más allá de las intenciones iniciales de esta convocatoria.
Como sabéis, con la idea de los soportes se pretendía algo más profundo que el buen diseño de una serie de elementos expositivos, para ir más allá, en la reflexión sobre los nuevos materiales, las nuevos sistemas industriales de construcción (y por tanto del montaje) y el uso de la tecnología, tras una revisión teórica de los que suponían esos “objetos” en dicha actividad.

Conceptos, percepción espacial (estética, frente a estática) y técnicas, debían ser “deconstruidas” en el sentido literal para generar una nueva “construcción” de todas ellas, teniendo en cuenta factores como la eficacia, el coste económico mínimo y, cambiando las condiciones del trabajo artesanal del montaje, para adaptarlo a los comienzos del presente siglo.

Pues bien, independientemente de cuales sean los resultados finales, estos parámetros de investigación han resultado plenamente satisfactorios.

Integración espacial, industrialización y economía

Creo que los dos primeros proyectos: La adaptación del equipamiento escenográfico a la exposición de Jesús y Los suelos técnicos de Juan Carlos , acompañado por su grupo de mobiliario Lucía y Marta, acometen los tres problemas más importantes del montaje de exposiciones: La cuestión estética, al integrarlo en el espacio; la actualización de la forma de trabajar de acuerdo a los nuevos protocoles de industrialización y tecnificación y la elaboración de un equipamiento estable para la sala que posibilite montajes de coste económico muy bajo.
Pero se da la circunstancia entre estos dos proyectos de ser complementarios: uno trabaja el techo y otro el suelo, los dos unidos convertirían a la sala de exposiciones en un espacio con las posibilidades de montaje prácticamente ilimitadas.

Industrialización individual

El trabajo propuesto por Sara y Paulina, parte de una intencionalidad diferente: la unificación de los soportes verticales y horizontales en una estructura única, adaptable todas las obras, tanto planas como volumétricas y con diferentes posibilidades perceptivas para la propia pieza y su relación con las otras y con el espacio.
De igual manera que los dos proyectos anteriores, sería un equipamiento estable de la sala, que la ofrecería a los distintos montajes para su adaptación. Flexible, fácilmente almacenable y de montaje, reutilizable y sustituible con rapidez, en caso de deterioro, supondría un interesante ahorro en los presupuestos disponibles.

Tecnología

Las otras tres propuestas se basan en la tecnología, utilizada con criterios actuales y sin ningún miedo. Otra de las grandes asignaturas pendientes en los museos. Pero lo más interesante son las tres concepciones con las que se aproximan a ella:

•Realidad física y realidad virtual. El equipo formado por Asun, Teresa, Camila y Sabrina, se enfrentan a la relación entre estos dos planos que, aunque parezca lo contrario, nada tiene que ver: la segunda es “simulación” de la primera, pero nunca la sustituye; son dos lenguajes diferentes. Plantear su proyecto en esta franja conflictiva entre las dos, es arriesgado y entra de lleno en un debate perceptivo en pleno auge. Ante este conflicto han decidido ayudarse con “la realidad aumentada”, como una pequeña muleta que les dé estabilidad en este difícil cometido.

•Tecnología y creatividad. En esta segunda investigación Lupe, Marina y Nerea, abordan la tecnología desde otro punto de vista: el formal. Para solucionar sus problemas de comunicación y diseño gráfico, parten del punto cero y estudian distintas formas de hacerlo desde el cine, el teatro, la opera. Se utilizan suelos, paredes y techos, se proyecta y se da movimiento a la información formal y espacialmente, se la hace colaborar con el visitante para ayudarle en su desplazamiento y puntos de vista.

•La tecnología aplicada. Quizás sea el trabajo más puramente tecnológico de todos. David, Patricia y Silvia, se han metido de lleno, para encontrar su vidrio inteligente de las Vitrinas 3D, en el mundo comercial de las empresas más avanzadas incluidos sus departamentos de investigación, con productos que están todavía en pleno proceso de experimentación. No importa si no es hoy, será mañana, y su trabajo podrá ser perfectamente utilizado en los próximos años.

De soportes expositivos, hemos pasado en unos meses a hablar de estética, de integración, de industrialización, de coste cero, de tecnología. ¿No es esto una buena señal?

 

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Publicación original en el blog de Juan Carlos Rico