Sobre la investigación
Ni lineal, ni regular. Un proyecto de investigación no tiene un desarrollo lineal, el propio proceso va mostrando caminos nuevos que no preveías al principio y que, por su interés, te hacen desviarte de la ruta trazada. Avances y retrocesos sucesivos. Sabemos pues donde vamos a comenzar, pero no exactamente donde acabaremos. Esto además influye en el ánimo del investigador.

Un concepto nuevo de los tiempos. Un proyecto de investigación no tiene horarios preestablecidos: es el desarrollo de su proceso el que los marca. Habrá que dedicarle el tiempo necesario. Habrá dos horas fijas presenciales a la semana, en las que debemos reunirnos todo los participantes para exponer y discutir el trabajo realizado durante los siete días anteriores.

Transversalidad y verticalidad
Todos somos responsables. Plantear un programa de este tipo, en una sociedad que tiene ciertas prevenciones sobre la innovación y la investigación, implica un cierto riesgo que hemos de asumir las tres partes implicadas por igual: la coordinación, los participantes del laboratorio y la institución que la asuma. El proyecto irá firmado por todos los participantes.

Coordinación. En la investigación todo el equipo tendrá voz y voto. Tendrá una estructura transversal, no podría ser de otra manera. Todos nos exigiremos a todos. Todos somos profesores, todos somos alumnos.

Actitudes individuales
Egos y colectividad. Como las personas que compongan el LIME van a tener, con toda seguridad, una preparación y una capacidad excelentes, es necesario advertir que se trata de un proyecto colectivo y por tanto éste ha de prevalecer sobre los protagonismos individuales. Los egos no se pueden eliminar, pero sí dejarlos fuera durante las horas dedicadas al laboratorio.

Lenguajes y comprensión. Uno de los problemas que existen en todo tipo de actividades profesionales es la incapacidad de entenderse entre los especialistas, ya que tienen formaciones y se expresan con lenguajes diferentes. Es algo en lo que debemos esforzarnos para intentar que no ocurra.

Capacidad y riesgo. Tanto en la investigación como en la experimentación, ha de encontrarse un difícil equilibrio en el perfil de los participantes entre su nivel de preparación y su capacidad de innovación. De nada sirve un currículo espectacular si no va acompañado de una atracción por lo desconocido y lo nuevo.

Aceptación del error y el fracaso. El éxito no debe entenderse únicamente por el resultado final: en numerosas investigaciones, es el propio desarrollo el que marca directrices importantes que han de ser reelaboradas para un próximo proyecto. Aunque sea paradójico, en investigación, el error y el fracaso, siempre que se acepten y se analicen, son el camino más rápido hacia el éxito. Se aprende más de ellos que de los aciertos

Un proyecto abierto
Publicación final. Cualquier investigación ha de difundirse y contrastarse, porque si no es un trabajo perdido. Para ello ha de ser un trabajo de un nivel suficiente para presentarse en ámbitos especializados, que aporte datos nuevos y eficaces o, al menos, llegar a unas ciertas directrices prácticas. No podemos ser una especulación teórica más sobre el tema.

Seguimiento. Es importante que todo el proceso sea visible dentro y fuera, paso a paso. Tanto los que quieran aportar su experiencia, como aquellos que les interese seguir de cerca el desarrollo del proyecto, han de tener la posibilidad de hacerlo. Se establecerá un sistema de seguimiento semanal en el blog del coordinador, en la presente web y a través de redes sociales (Facebook / Twitter) con el fin de que todo aquel interesado pueda seguir su desarrollo paso a paso.

Requerimientos para los participantes
Los interesados en participar en el LIME 2017 deben cumplir tres requisitos fundamentales:

Interés en el tema a trabajar, que en la presente convocatoria se focaliza en los soportes expositivos. Todos los especialistas dedicados tanto a la educación como a la investigación aseguran que éste es realmente el motor que mueve todo lo demás.

Dedicación y trabajo. El laboratorio plantea unos niveles de exigencia altos a lo largo de sus casi diez meses de duración. Se espera de los participantes la inversión de tiempo necesaria para avanzar en la investigación.

Disciplina. Como es evidente esta propuesta del laboratorio necesita constantemente de disciplina por parte de sus componentes: en la actitud de cada uno frente al grupo colectivo, en la relación con su grupo y con los otros, en la intención de entender y dialogar con los otros lenguajes profesionales.

Para conseguir calidad, hay que trabajar mucho, para trabajar hay que tener una intensa dedicación, y para que esto ultimo sea así, ha de interesar el tema a los componentes del Laboratorio. Este esquema puede fallar pero, indudablemente, es el único camino hacia la eficacia y el éxito.

Imagen superior: Exposición ‘Rogelio López Cuenca. Los bárbaros’, Pedro Albornoz