A lo largo del desarrollo del Laboratorio de investigación y experimentación museográfica del presente año 2017, se irán incorporando las preguntas frecuentes generadas por participantes e interesados en el día a día. A modo de preámbulo, se incluyen bajo estas líneas diferentes reflexiones de Juan Carlos Rico*, responsable de LIME 2017, según la experiencia previa tanto del laboratorio del año pasado, La percepción espacial LIME 2016, como otros antecedentes pilotos.

Para consultar las preguntas específicas sobre la convocatoria 2017 del LIME, haz clic aquí

*Para consultas sobre el Laboratorio, escribir a: jcarlosrico21@hotmail.com


¿Se trata de un trabajo regular?

Ni lineal, ni regular. Un proyecto de investigación no tiene un desarrollo lineal, el propio proceso va mostrando caminos nuevos que no preveías al principio y que, por su interés, te hacen desviarte de la ruta trazada. Sabemos pues donde vamos a comenzar, pero no exactamente donde acabaremos.

De igual manera, conviene aclarar que no se suele avanzar regularmente: por muy estricto que se sea en el planteamiento y en la metodología aplicada sistemáticamente, el camino se hace a saltos, con momentos de bloqueo y de euforia, con avances sustanciales y retrocesos, tanto en su parte técnica como en la anímica.

Conviene ser precavido: ni desanimarse excesivamente en las bajadas, ni una euforia desmedida en los éxitos parciales. La experiencia me dice, que ambos, errores (especialmente) y aciertos, acaban siendo muy productivos para el proyecto general siempre que mantengamos un cierto equilibrio en el ritmo de trabajo y en el ánimo, independientemente de ellos.

Uno de los graves problemas, es la acumulación de información que provoca el trabajo simultáneo de los diferentes equipos: puede llegar a bloquear totalmente el proceso, por falta de asimilación y por la alteración que supone en las distintas soluciones, que parecen ineficaces ante los nuevos datos. Es un momento muy delicado, en el que es fundamental mantener la calma.

Es una experiencia dura pero apasionante. Recordad la reflexión del escritor Elias Canetti: La investigación es una aventura que se hace sentado en una silla frente a una mesa.

Tres enseñanzas llegadas de Silicom Valley: Riesgos, errores y fracasos

A mis estudiantes les digo que si un experimento funciona exactamente como esperábamos, será muy satisfactorio pero… ¡no habremos aprendido nada! Otras veces sucede algo inesperado y esto puede frustrarnos pero hay que aguantar esa frustración hasta que nos percatemos de qué nos está enseñando ese supuesto error. Para estos momentos vivimos los científicos. Carved Mead. Silicon Valley

Por medio de dos antiguos alumnos, hoy profesionales, que trabajan en una empresa dedicada al estudio de la iluminación en el conocido entorno de la Universidad de Stanford, añadimos dos cuestiones, que en mi modesta experiencia, he podido confirmar:

  • El éxito no debe entenderse únicamente por el resultado final: en numerosas investigaciones, es el propio desarrollo el que marca directrices importantes que han de ser re elaboradas para un próximo proyecto. Aunque sea paradójico, a veces, el fracaso es el camino más rápido hacia el éxito.
  • Tanto en la investigación como en la experimentación, ha de encontrarse un difícil equilibrio en el perfil de los participantes entre su nivel de preparación y su capacidad de innovación. De nada sirve un currículum espectacular si no va acompañado de una atracción por lo desconocido y lo nuevo (base de este tipo de trabajo); su contrario sería igual de ineficaz.

¿Es imprescindible la asistencia a las sesiones presenciales?

Me consultan de nuevo sobre la forma en que los 18 participantes tengamos voz y voto y su aplicación concreta en el desarrollo del proyecto.

En una investigación, todos los componentes han de opinar y han de decidir, no podemos prescindir de las ideas de nadie, lo que implica una gran responsabilidad individual. No se trata de convertir el laboratorio en una “tormenta de ideas”, al contrario hay un protocolo teórico claro de intenciones y métodos.

La libertad de voz y de voto, implica asumir un proyecto común (soportes expositivos) compuesto por seis caminos independientes que es fundamental conocer bien, por lo que asistir establemente a las sesiones presenciales es prioritario para aprovechar el trabajo de los otros equipos y discutir los problemas que vayan surgiendo.

En determinados momentos de la investigación han de trabajarse soportes en los que están implicados más de un grupo, lo que hace inevitable conocer todo el proyecto del otro.

La máxima libertad exige la máxima disciplina.


¿Se publican los trabajos de investigación?

En respuesta a las numerosas cuestiones que me han hecho llegar los interesados en participar, intentaré ir aclarando las dudas.

1º. Es importante que cualquier trabajo de investigación se pueda PUBLICAR para su discusión profesional; en caso contrario queda metido en un cajón.

2º. Para publicarse ha de tener CALIDAD, para tener calidad hay que TRABAJAR mucho, para trabajar hay que tener una intensa DEDICACIÓN, y para que esto ultimo sea así ha de INTERESAR EL TEMA a los componentes del Laboratorio. Este esquema puede fallar pero, indudablemente, es el único camino hacia la eficacia y el éxito.

3º. Los futuros participantes han de compartir las cuatro características anteriores expresadas en la metodología de la convocatoria y han de dar prioridad a conseguir un trabajo bueno que pueda ser publicado con sus nombres. Eso vale más profesionalmente que cualquier diploma.

4º. Seguimiento. Es por tanto fundamental que todo el proceso sea abierto y pueda conocerse su desarrollo paso a paso, por dos razones fundamentales: el conocimiento que aporta y en caso de errores o fracaso, su rápida localización de las causas. En consecuencia, así lo haremos a través de los medios de comunicación profesional, redes sociales, etc.

¿Cuales son las cualidades de un trabajo de investigación para su publicación?, ¿Si no se llega a unas conclusiones claras, ¿el proyecto queda fallido? ¿Cómo se puede saber, si el trabajo ha merecido la pena?

Una carrera de relevos. Una investigación, es válida en dos casos: que se llegue a unas conclusiones nuevas importantes o, al menos, a unas directrices sobre la definición de los problemas; o bien, que en el caso de no poder definir los puntos anteriores, el proceso dibuje un panorama lo suficientemente elaborado, como para poder continuar el desarrollo en fases sucesivas. Una investigación puede tener varias etapas. Un fracaso, o varios, pueden llevar al éxito.

En los dos casos el trabajo habría de ser publicado: en el primero para que entre en el campo de la discusión de los profesionales y, en el segundo, para ser la base de un nuevo proyecto de investigación, que puede seguir el mismo equipo, u otros diferentes.


Imagen superior: Visitas dinamizadas y talleres intergeneracionales en la exposición ‘Cuidado con la Cabeza’ de Bernardí Roig, David Serrano P.